
Para conseguir estos objetivos, los emprendedores están haciendo acopio de valor y asumiendo una serie de características como parte de su modus operandi:
I. Originalidad: Búsqueda incansable de nuevos puntos de vista.
II. Planificación: Garantiza el alto desempeño dentro de una empresa.
III. Inventiva: Adaptación al usuario, aceptando las capacidades de las infraestructuras.
IV. Aperturismo: Transformación de lo irrelevante en pistas de lo relevante.
V. Flexibilidad: Adaptación al hábitat del cliente.
VI. Fluidez: Atención a la métrica de las operaciones.
VII. Sensibilidad: Cambio hacia una empresa más humana.
Estas siete cualidades se están dando cada vez más entre los empresarios emprendedores españoles. Se está demostrando el cambio en el día a día. La proactividad es la sangre que sustituye a la horchata, que antes nos definía.
Ahora que nos estamos levantando, decidamos que cuando estemos de pie no nos permitamos ni sentarnos, porque tendemos a tumbarnos. En definitiva, hay que ser creativo para cada una de las cosas que hacemos, buscar tres pies al gato e ir siempre más allá, buscando nuevos caminos. ¡Un abrazo a todos!.
Julián de las Heras – CEO





